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Tipos de préstamos
Oct 03, 2026

Tipos de préstamos que existen y para qué sirve cada uno

Préstamo personal, minicrédito, hipoteca, línea de crédito, tarjeta revolving… No existe una única lista de tipos de préstamos, porque se pueden clasificar de varias maneras: según la garantía que pide la entidad, el plazo para devolverlos, la finalidad del dinero o el tipo de interés. Cada uno está pensado para una necesidad concreta.

Conviene tenerlo claro antes de firmar, porque elegir mal el tipo de préstamo suele salir más caro que elegir mal la entidad. Financiar una reforma con una tarjeta revolving o pedir una hipoteca para cubrir un gasto de 300 € son errores que ninguna oferta, por buena que sea, puede compensar.

Lo que tienen en común todos los préstamos

Sea cual sea el tipo, cualquier préstamo se define por cuatro elementos:

  • El capital: el dinero que recibes y tienes que devolver.
  • El interés: el coste que pagas por disponer del dinero prestado. Se expresa con el TIN, el tipo de interés puro, y con la TAE, que incluye además ciertas comisiones y gastos y la frecuencia de los pagos. Para comparar préstamos, fíjate siempre en la TAE.
  • El plazo: el tiempo que tienes para devolverlo, en una o varias cuotas.
  • La garantía: lo que respalda la devolución. Puede ser solo tu compromiso personal o también un avalista, un vehículo o una vivienda.

Estos elementos permiten distinguir y comparar los distintos tipos de préstamos.

Cómo se clasifican los préstamos

CriterioTiposEjemplo
GarantíaCon garantía personal, con aval, con garantía real (un bien)Un préstamo personal frente a una hipoteca
PlazoCorto (días o meses), medio (pocos años), largo (muchos años)Un minicrédito frente a una hipoteca a 25 años
FinalidadConsumo, vehículo, vivienda, estudios, negocioUn préstamo para coche frente a uno para reformas
Tipo de interésFijo, variable, mixtoUna hipoteca a tipo fijo frente a una variable

Un mismo préstamo encaja a la vez en varias categorías. Una hipoteca, por ejemplo, es un préstamo con garantía real, a largo plazo y para vivienda.

Los tipos de préstamos más habituales en España

[INFOGRAFÍA: «¿Cuánto dura cada tipo de préstamo?». Tarjetas agrupadas en corto, mediano y largo plazo con el plazo habitual de cada tipo de préstamo: minicréditos y préstamos rápidos, tarjeta de crédito, Monte de Piedad, línea o póliza de crédito, préstamo puente, préstamo personal, préstamo para coche e hipoteca. Nota al pie: «Orientativo: cada entidad fija sus propios plazos».]

Préstamo personal

Es el préstamo más versátil. La entidad te entrega una cantidad de una sola vez y la devuelves en cuotas mensuales durante uno o varios años. No hace falta aportar más garantía que tu propio compromiso de pago, respaldado por tus ingresos. El Banco de España recoge sus características básicas en su guía sobre préstamos personales y crédito al consumo.

Para qué sirve: gastos de cierta entidad que no puedes asumir de golpe, como una reforma, un tratamiento médico o la compra de electrodomésticos.

Ten en cuenta: al no haber garantía real, el interés es más alto que en una hipoteca. Revisa si hay comisión de apertura y comprueba si te ofrecen seguros u otros productos asociados y si son realmente obligatorios.

Préstamos rápidos y minicréditos

Son préstamos de importe pequeño y plazo muy corto, también conocidos como créditos rápidos, que se solicitan y se firman por internet. La respuesta suele llegar en minutos y el dinero, en el mismo día o en el siguiente. Los importes suelen ser de unos cientos de euros y se devuelven en días o semanas.

Cuándo tienen sentido: ante un imprevisto puntual que puedes cubrir con tu próximo ingreso, como una avería del coche, una factura inesperada o un gasto médico urgente a mitad de mes.

Lo que debes vigilar: no están pensados para financiar gastos que se repiten cada mes ni para pagar otras deudas. Antes de firmar, lee la Información normalizada europea sobre el crédito al consumo, donde aparecen la TAE, el total a devolver y lo que pasa si te retrasas. Los intereses de demora en este tipo de préstamos son elevados y, si el impago se prolonga, la deuda puede acabar en un fichero de morosos como ASNEF. Por eso, pide solo lo que sabes que podrás devolver en la fecha acordada.

Préstamo hipotecario

Es un préstamo con la garantía de un inmueble, normalmente la vivienda que se compra con él. Esa garantía permite importes altos, plazos de hasta 30 años o más e intereses más bajos que los de un préstamo personal. En las hipotecas para vivienda habitual, lo más frecuente es que la entidad financie alrededor del 80 % del menor valor entre el precio de compra y la tasación, aunque depende del perfil del cliente y de la operación.

Desde junio de 2019, la Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario reparte los gastos de constitución: la entidad paga los de notaría, registro y gestoría, y tú, la tasación y las copias de la escritura que solicites.

El principal riesgo: si dejas de pagar, la entidad puede iniciar un procedimiento de ejecución hipotecaria y la vivienda puede llegar a subastarse. Elige con calma entre tipo fijo, variable o mixto, porque esa decisión marca lo que pagarás durante décadas.

Préstamo para coche

Puede ser un préstamo personal destinado a la compra del vehículo o la financiación que ofrece el propio concesionario a través de una financiera. Algunos concesionarios aplican un descuento en el precio solo si financias con ellos, y esa financiación puede acabar costando más de lo que te ahorras. Antes de decidir, compara el coste total de las dos opciones.

Tipos de préstamos

Préstamo con garantías adicionales: aval o garantía real

Además de tu compromiso personal, la entidad puede pedir una garantía extra. Hay dos tipos muy distintos:

  • Con aval. Una tercera persona, el avalista, se compromete a pagar si tú no lo haces, y responde de la deuda con su propio patrimonio.
  • Con garantía real. Un bien concreto respalda el préstamo, como un vehículo o un inmueble. Si no pagas, la entidad puede ejecutar esa garantía.

En ambos casos es más fácil obtener el préstamo o conseguir mejores condiciones, pero el riesgo ya no recae solo en ti. Antes de pedir a alguien que te avale, asegúrate de que entiende lo que firma.

Línea de crédito y póliza de crédito

A diferencia del préstamo, aquí no recibes el dinero de una vez. La entidad pone a tu disposición un límite y tú usas lo que necesitas cuando lo necesitas. Pagas intereses solo por lo que utilizas, aunque suele haber una comisión por la parte que no usas.

Es habitual entre autónomos y empresas con necesidades de liquidez que van y vienen, aunque también la contratan particulares. Suele tener un plazo de un año renovable: si la entidad no la renueva, tendrás que devolver lo dispuesto.

Tarjeta de crédito y tarjeta revolving

Una tarjeta de crédito te permite pagar ahora y abonar el gasto más adelante. Si lo pagas todo a fin de mes, normalmente no hay intereses. Las tarjetas revolving funcionan de otra manera: pagas una cuota mensual pequeña y la deuda se va renovando, con un coste que puede ser elevado.

Cuándo conviene: para compras del día a día que pagas íntegramente al mes siguiente.

Ojo con la revolving: una deuda pequeña puede alargarse durante años. Algunos contratos de tarjetas revolving han sido declarados usurarios por los tribunales, en función del tipo de interés aplicado y de las circunstancias de cada caso. Si vas a aplazar un pago, compara antes con un préstamo personal.

Préstamo entre particulares

Es el dinero que te presta un familiar, un amigo o un conocido, con o sin intereses, normalmente con condiciones más flexibles que las de una entidad.

Antes de aceptarlo: déjalo por escrito con el importe, el plazo y los intereses, si los hay, y preséntalo ante la Hacienda de tu comunidad autónoma, normalmente con el modelo 600 y en un plazo de 30 días hábiles (algunas comunidades fijan otro plazo). El préstamo está exento del impuesto, pero declararlo ayuda a que no se considere una donación.

Préstamo con garantía de objetos: el Monte de Piedad

Dejas en depósito joyas u otros objetos de valor y recibes un préstamo según su tasación, sin estudio de solvencia. Es una de las formas de financiación más antiguas que existen. Si no lo devuelves en plazo, el objeto puede acabar en subasta, así que pregunta antes cuánto te prestarán sobre su valor y qué intereses aplican.

Otros tipos de préstamos menos comunes

Algunos préstamos aparecen con frecuencia en artículos y contratos, aunque no son habituales para un particular:

TipoQué es
Préstamo puenteFinancia temporalmente la compra de una vivienda mientras se vende la anterior.
Préstamo sindicadoVarias entidades financian juntas un importe muy elevado, normalmente a grandes empresas o proyectos.
Préstamo participativoParte del interés depende de los resultados de la empresa que lo recibe. Es habitual en la financiación pública de startups y pymes.
Préstamo lombardoEstá garantizado con valores, como acciones o fondos, que el cliente deja como garantía.
Préstamo bulletDurante el plazo solo se pagan intereses y el capital se devuelve de una vez al final.
Préstamo pignoraticioEstá garantizado con un depósito u otros activos financieros que quedan bloqueados hasta su devolución.
Préstamo prendarioEstá garantizado con un bien mueble, como joyas o un vehículo.
Préstamo blandoTiene un interés inferior al de mercado, normalmente gracias a un apoyo público.

Verás también la expresión «préstamo a fondo perdido», pero en realidad no es un préstamo: es una ayuda o subvención que no se devuelve si se cumplen las condiciones.

Otra forma de clasificarlos: cómo se devuelven

La forma de devolver el préstamo, lo que se llama sistema de amortización, también los distingue:

SistemaCómo es la cuotaDónde es habitual
FrancésIgual durante todo el préstamo; al principio pagas más intereses y menos capitalLa mayoría de préstamos personales e hipotecas en España
AlemánMás alta al principio y decrecienteMenos frecuente entre particulares
AmericanoSolo intereses hasta el final, cuando se devuelve todo el capitalPréstamos bullet y financiación empresarial

Cómo elegir el tipo de préstamo adecuado

Antes de comparar ofertas, responde a estas preguntas:

  • ¿Cuánto necesitas exactamente? Pedir de más encarece el préstamo y no resuelve nada.
  • ¿En cuánto tiempo puedes devolverlo sin apuros? Para unos cientos de euros que cubrirás con tu próxima nómina, un préstamo con un plazo de varios años no tiene sentido. Para una cantidad grande, un plazo de días tampoco.
  • ¿Puedes o quieres aportar garantía? Con garantía, el interés baja, pero arriesgas el bien o comprometes al avalista.
  • ¿Cuál es la TAE y el total a devolver? Compara siempre con estos dos datos, no con la cuota mensual.
  • ¿Podrás pagar si surge otro imprevisto? Si la cuota te deja sin ningún margen, el préstamo es demasiado grande o el plazo demasiado corto.

Dudas habituales sobre los tipos de préstamos

¿Cuántos tipos de préstamos existen?

No hay un número cerrado, porque depende del criterio: garantía, plazo, finalidad o tipo de interés. Para un particular, los más habituales son el préstamo personal, el préstamo rápido, la hipoteca, el préstamo para coche, la línea de crédito y la tarjeta.

¿Qué tipos de préstamos bancarios hay?

Los bancos ofrecen sobre todo préstamos personales, hipotecas, préstamos para coche, líneas y pólizas de crédito y tarjetas. Los préstamos rápidos y los minicréditos los conceden principalmente financieras online.

¿Qué tipo de préstamo es más barato?

Por tipo de interés, la hipoteca, gracias a su garantía. Pero en coste total, el más barato es el que se ajusta al importe que necesitas y al plazo en el que puedes devolverlo.

¿Qué préstamo es más fácil de conseguir?

Los de importe pequeño, como los préstamos rápidos y los minicréditos, suelen pedir menos requisitos y se tramitan online. Aun así, la entidad evaluará tu solvencia antes de aprobarlo.

¿Qué préstamo conviene para una cantidad pequeña?

Para unos cientos de euros que vas a devolver con tu próximo ingreso, un préstamo rápido. Si necesitas varios meses para pagarlo, un préstamo personal suele salir más barato.

¿Se puede pedir un préstamo sin aval?

Sí. La mayoría de préstamos personales y préstamos rápidos solo exigen tu garantía personal, es decir, tus ingresos. La entidad pide un aval cuando considera que tu solvencia no es suficiente.

¿En qué se diferencia un préstamo de un crédito?

En un préstamo recibes todo el dinero de una vez y pagas intereses sobre el total. En un crédito tienes un límite disponible y pagas intereses solo por lo que usas.

¿Qué es un préstamo al consumo?

Es la financiación a una persona para fines personales, como un coche o un imprevisto. Se rige en su mayoría por la Ley 16/2011, con excepciones como los préstamos hipotecarios, y te da 14 días naturales para desistir.

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